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Sor María Ludovica

Hospital Interzonal de Agudos Especializado en Pediatría

Ciudad de La Plata - Provincia de Buenos Aires - República Argentina

nuevo ingreso al hospital

Historia

Su historia data de 127 años durante los cuales el progreso fue una constante.

Surgió en 1889 para atender la demanda de atención pediátrica en una ciudad recién fundada; tuvo el privilegio de contar entre sus iniciadores a la Superiora Ludovica de Angelis, un manantial de virtudes puestas al servicio del prójimo - condición que impregnó los muros de la institución y aún hoy se mantiene. Quienes trabajamos en el Hospital desde hace muchos años creemos que su figura simbólica se siente deambular por los pasillos. Nuestro Hospital ha sido cuna de maestros ilustres de la pediatría, cirugía y neonatología nacional e internacional: Climent, Mazza, Lozano, Gorostiague, Blanco, Armendáriz, Sujov, Morano Baldizzone, Renteria, Silber, Spizirri, Hauri, Unchalo, Itarte, Brock y muchos más. Este espíritu de progreso puesto al servicio de los que más lo necesitan hizo que, siempre con creatividad, deseos de superación, se instalaran en el hospital las salas de las cátedras de Medicina Infantil, Enfermedades Infecciosas. Esto trajo aparejado un avance vertiginoso a nivel del conocimiento y en muchos casos que son el germen para el desarrollo de proyectos de investigación clínica y aplicada. Numerosos profesionales hemos sido partícipes de proyectos de investigación básica.

El Hospital experimentó una gran transformación a partir de 1968, año en el que el Dr. Vicente Climent creó las residencias de clínica pediátrica siendo el encargado de Docencia e Investigación. El poblar el Hospital de jóvenes ávidos de aprender y poder hacerlo al lado de célebres maestros aumentó el prestigio del Hospital de manera notable, la integración docente asistencial pasó a ser un hecho cotidiano. Esta labor fue continuada por el Dr. Mario Renteria que con una gran visión estratégica permitió el desarrollo de subespecialidades pediátricas clínicas y quirúrgicas que se afianzaron en el tiempo.

Esta apretada síntesis nos permite decir que la relevancia asistencial, docente de pre y post grado, de investigación le dieron al Hospital el prestigio que hoy posee.

Sin duda que el progreso edilicio debió acompañar este impulso de desarrollo: la evidencia de ello la constituyen el Centro Quirúrgico cuya construcción llevó mucho tiempo pero actualmente funciona a pleno. En él se realizaron las adaptaciones edilicias para el funcionamiento del Servicio de Cirugía Cardiovascular y Transplante de Órganos Sólidos.

En el Hospital funcionan tres servicios de Terapia Intensiva: Neonatal, Pediátrica y Cardiovascular, y 2 servicio de terapia intermedia: Clínica y quirúrgica.

Debemos agregar que así como en el Hospital se han ido desarrollando sólidos equipos de trabajo a nivel profesional constituidos por profesionales de diferentes disciplinas: médicos, odontólogos, bioquímicos, etc. También se incluye a técnicos y enfermeros que se han ido capacitando y han ido acompañando el proceso de crecimiento institucional que sin ellos no hubiera sido posible.

Conjuntamente con el crecimiento en los aspectos asistenciales, docentes y de investigación se incorporó un modelo de gestión que fortaleció las áreas técnica, contable y legal: la Oficina Técnica a cargo de un ingeniero; el Área Contable que incluye administración, compras y SAMO estrechamente ligada a la Oficina de Asuntos Legales, integrada por dos abogados. Se constituyó también un grupo interdisciplinario, integrado por un técnico en Saneamiento, que se ocupa de Bioseguridad para analizar las numerosas situaciones que se presentan.

En este desarrollo institucional que comentamos la comunidad está presente a través de trece grupos de padres; son grupos de autoayuda que se apoyan mutuamente para afrontar las necesidades de la enfermedad de sus hijos y colaboran con el Hospital dentro de sus posibilidades. También el Voluntariado ayuda a sostener la integridad de este proceso que afecta a los pacientes y sus familias y que tratamos de resolver de la mejor forma posible.

El tema de la edad de los pacientes plantea numerosas controversias pues si bien es cierto que el límite de la pediatría se planteó en los 14 años, las patologías de la infancia continúan sus diferentes etapas evolutivas en la adolescencia y la juventud temprana, por ello en los casos que lo requieren se extiende la edad de atención hasta esas etapas. Cuando el motivo de consulta surge en edades posteriores a los 14 años se trata de derivar al paciente a los hospitales de adultos. En ambos casos desde el Hospital se han generado mecanismos de transición gradual que brinde comodidad y seguridad al paciente, su familia y que de ningún modo le genere un sentimiento de abandono.

Sor María Ludovica

San Gregorio en la provincia de L'Acquila, es la cuna de Antonina de Angelis, donde nació el día 24 de octubre de 1880. Sus padres, Ludovico y Santa Colaiani, el mismo día le dan con el Bautismo la gracia santificante que la hace hija de Dios. Su familia le enseña las primeras palabras y las primeras oraciones, la devoción a la Virgen, la obligación de la misa dominical y la caridad hacia los pobres. Antonina desde temprana edad ayuda a su madre en el cuidado de sus hermanos, de los que llegó a ser niñera, maestra y modelo. Al llegar a la adolescencia, se presta también a colaborar con el padre en las tareas agrícolas. Antonina no quiere casarse. No sabe el por qué, pero en su alma ha prendido la llama vocacional.

Finalmente después de muchas oraciones y sacrificios, Antonina le confía sus inquietudes y aspiraciones al párroco, hallando en él plena comprensión y aliento. La familia es muy numerosa y Antonina muy útil en todos los quehaceres de la casa y del campo; motivo por el cual sus padres no quieren desprenderse de ella. Las relaciones familiares se vuelven tirantes, por eso tanto el párroco como Antonina creen oportuno apresurar la partida. El mismo párroco acompaña a las nuevas aspirantes: una hermana suya y Antonina y se dirigen a Savona. Allí el 14 de noviembre de 1904, Antonina ingresa como postulante en el Noviciado de las Hijas de la Misericordia.

El 3 de mayo de 1905, Antonina viste el anhelado hábito de Hija de Nuestra Señora de la Misericordia y sucede el cambio de nombre, que significa una ruptura con el pasado. A Antonina le fue impuesto el nombre de Ludovica. El 3 de mayo de 1906, Sor Ludovica se consagró a Dios a través de la profesión de los votos de pobreza, castidad y obediencia. Para el año 1907 se programa el envío de un contingente de hermanas para llegar a diversos puertos americanos. El 14 de noviembre de 1907, Sor Ludovica y cuatro religiosas se embarcan en el vapor "Lombardía", que llega a Buenos Aires el 4 del mes siguiente.

A principios de 1908, Sor Ludovica recibe la orden de ir al Hospital de Niños de La Plata para encargarse de la cocina, despensa y la ropería. En esa época todo el Hospital se reducía a una alambrada, un portón y dos salas de madera para 60 camas. El Dr. Cometto, al recorrer diariamente las despensas del modesto hospital queda impactado por el don de gente y sentido de responsabilidad de Sor Ludovica, y piensa proponerla como administradora. La Superiora acepta, pero a quien toma de sorpresa es a Sor Ludovica quien aduce una serie de razones para no aceptar el cargo. Sor Ludovica profesa con los votos perpetuos el 3 de mayo de 1911. En el año 1915 muere Sor María Rita Libardi, Superiora del Hospital de Niños. El Dr. Cometto, acompañado de otros médicos, se dirige en misión oficial a la Madre Provincial para pedirle que Sor Ludovica sea nombrada Superiora, a lo que aquélla accede con mucho gusto. Sor Ludovica, hija de la obediencia, acepta el cargo.

En el año 1925 el Hospital de Niños pasa a depender del Ministerio de Salud Pública de la Provincia. Un avance, sin duda, muy positivo y beneficioso. Sor Ludovica se convierte en la portavoz de las necesidades de los niños y de las nuevas exigencias que reclama el progreso. En 1930, bajo la supervisión de Sor Ludovica, se inicia la construcción de pabellones, varios consultorios, 6 salas para 180 niños y numerosos servicios.

En el año 1935 una dolorosa enfermedad postra a Sor Ludovica. Un riñón está afectado de tumor canceroso, que se le extirpa. Después de la operación la Congregación le propone a Sor Ludovica un período de descanso. El 16 de septiembre de 1937, de acuerdo con el Director del Hospital, se dirige al Ministerio de Obras Públicas para solicitarle la cesión de una quinta en City Bell, para la instalación del Solario.

Debido a la extirpación del riñón su salud se debilita, sus años, más de 80, el desgaste diario y la sucesión de edemas pulmonares van deteriorando rápidamente el organismo de Sor Ludovica. Vive sus enfermedades con gran entrega y aceptación de la voluntad de Dios, con paz, serenidad y tranquilidad. El Arzobispo de La Plata, Monseñor Antonio José Plaza, la visita y le da la bendición.

La Superiora Ludovica es un ejemplo de consagración al cumplimiento de la elevada misión que se le confiara. Su trayectoria resulta un verdadero apostolado, pues mitiga el dolor con su bondad y la dulzura de su palabra.

Sor Ludovica manifiesta la permanente preocupación por dotar a esta casa junto con los elementos materiales, de un espíritu de unión fraternal, de un nexo afectivo de humana comprensión y esta acción trascendió los límites del Hospital y se extendió por todas las capas sociales de nuestra ciudad.

Así cesaba una vida fecundísima en obras, cálida en caridad sostenida, vigorosa en empeños, firme en decisiones constructivas y sólida en su fe religiosa.